El cloro es un producto químico importante utilizado en el tratamiento del agua. Ayuda a mantener segura nuestra agua potable al eliminar gérmenes y bacterias nocivas. Un sensor de cloro residual es un dispositivo que mide la cantidad de cloro que queda en el agua después de su tratamiento. Esto es fundamental, ya que si hay demasiado poco cloro, el agua podría no ser segura para beber; sin embargo, si hay demasiado cloro, también puede resultar perjudicial. Mediante el uso de un sensor de cloro residual, las plantas de tratamiento de agua pueden garantizar que la concentración de cloro en el agua sea la adecuada. JIDE fabrica sensores de cloro residual de alta calidad sensores de cloro residual que contribuyen a este proceso. Estos sensores son fiables y fáciles de usar, lo que facilita a las instalaciones de tratamiento de agua mantener segura nuestra agua.